Videovigilancia en mataderos

Instalación de cámaras de videovigilancia en mataderos

El pasado 24 de agosto de 2022, España se convirtió en el primer país de la Unión Europea en poner en vigor una legislación que obliga a los operadores a instalar sistemas de videovigilancia en mataderos, en aquellas zonas donde se mantienen animales vivos, incluidas las zonas llamadas de aturdimiento y desangrado. Así pues, las cámaras no solo habrá que instalarlas en las zonas de sacrificio.

Las cámaras de videovigilancia en mataderos tienen como principal objetivo poder garantizar el bienestar animal desde la misma llegada de los animales al matadero hasta la hora de su sacrificio y despiece, incluyendo la descarga de los mismos, el traslado, su introducción en los corrales y los procesos de aturdimiento anteriores a su muerte. El Real Decreto hace especial hincapié en las zonas de descargas, ya que las imágenes permitirán a los inspectores comprobar en qué condiciones se transportaron los animales y si se cuidó de que no sufrieran heridas al descargarlos.

También existen especificaciones para el manejo de aves y cerdos, debiendo instalar cámaras de vigilancia que registren el proceso de escaldado. De esta manera, los inspectores podrán verificar que los animales no están aún vivos cuando se les somete a esas operaciones.

La nueva legislación ha dado un gran paso para garantizar la transparencia en el manejo de los animales durante todas y cada una de las fases del proceso, para que la industria y sus trabajadores traten a los animales de manera correcta cumpliendo de forma estricta con las normas para un sacrificio compatible con el bienestar animal y la seguridad alimentaria.

instalación de cámaras de videovigilancia en mataderos
instalación de cámaras de videovigilancia en mataderos

El Real Decreto 695/2022 del 23 de agosto, convierte a España en el primer país de la Unión Europea en establecer una ley para la protección del bienestar animal y la seguridad alimentaria en los mataderos.

Todos los mataderos, no importa cuál sea su tamaño, ni si se trata de mataderos industriales o mataderos tradicionales, deberán cumplir con la ley. Los grandes mataderos tendrán un año para instalar cámaras, y los más pequeños dos años.

Los mataderos españoles tendrán que instalar cámaras de video de forma obligatoria y, con ello, se permitirán controles efectivos por parte de los inspectores para erradicar situaciones de crueldad animal en los mataderos como las que se denuncian cada cierto tiempo en sitios web y redes sociales, con imágenes espantosas obtenidas por organizaciones o particulares. Con ello, además de garantizar el bienestar de los animales durante su paso por los mataderos, se mejorarán las garantías de seguridad alimentaria para los consumidores.

Antes de esta ley, son conocidas las graves infracciones en materia de bienestar animal, seguridad alimentaria y déficits higiénicos en muchas instalaciones.

El sistema de cámaras de videovigilancia en mataderos debe garantizar que se guarden todas las horas de grabación de todas y cada una de las cámaras para que posteriormente los inspectores del área realicen todas las comprobaciones y también debe garantizar que todas las imágenes captadas se puedan descargar o transferir a monitores, discos duros y otros formatos digitales.